
Soñar es un ejercicio diario. Algo que fue tema de conversación para los eruditos de buena familia a comienzos del siglo XX que no tenían otra cosa qué pensar, que en los sueños. En por qué se producían. Y es que, como decía Freud, el ser humano sueña todas las noches, pero sólo es capaz de recordarlo cuando se despierta en ese preciso momento, en el que visualiza el gol de Quini que devuelva al Leganés al ascenso. Sueño banal dirán algunos, esencia de felicidad para otros.
Pues así anda el Lega, con tres victorias en otros tantos partidos...y viendo goles de Quini cada vez que está despierto. La realidad respalda al equipo, el trabajo y la unión de la plantilla también. Soñar con el ascenso no es una locura, hacerlo a 15 de septiembre, sí. El Leganés debe, ante todo, seguir agachando la cabeza, tener la despensa del buen oso, que se preocupa para cuando llegue el invierno y ser fiel a la humildad.
Un valor que no deja de utilizar el míster Luis Ángel Duque cada vez que tiene un micrófono a su alcance. Lo dijo en Cuenca, lo repitió en la presentación del videojuego 'Championship Manager' y lo acuñó depués de ganar al Cacereño por 2-1. "El equipo tiene que ser humilde", dice Duque, que no se olvida por un instante que para correr en Segunda B, primero hay que saber andar.