Miguel Rivera /FOTO: ArchivoButarque prendía a medio gas, era sábado --una tarde cualquiera-- y el Lega debía remover el recuerdo amargo del 5-1 encajado en Pontevedra. El trabajo no era sencillo y para ello Guille tomó los mandos del centro del campo por la ausencia de Zazo y Tetteh, ambos sancionados. A su lado, el genial pero intermitente Jonatan Valle, que fue expulsado antes de que acabase la primera parte. Enfrente, el Deportivo 'B', un equipo flojo, diría incluso que simplón.
Tras el tanto inicial de los coruñeses, obra de Añón, el Lega imprimió más revoluciones desde la banda izquierda con el insuperable Tacón, que ha dejado en el olvido al fenómeno de Carlos Martínez. Igual ocurre con Arruabarrena o Falcón, que pronto apagaron las lágrimas por la marcha de Quini o Raúl Moreno, cuestionando si cabe, quién es mejor y quien dio más en tan poco tiempo.
Llegó el tanto del empate, el clásico 'Arrugol' de todos los domingos y Tacón estampó la algarabía en la grada de Butarque con el 2-1 antes del descanso. Ahí, entró en escena el conservadurismo de Miguel Rivera, que sigue reñido con los cambios. Ante un equipo fundido, con un jugador menos, la primera sustitución llega en el minuto 82. Apenas 30 segundos después empata el Dépor. Todo cambia. Ya no somos tan buenos.
Al final quemó los tres cartuchos. Sin mucho sentido. Jonay, que entraba después de lesión jugó cinco minutos de extrema lucha --para guardar el empate-- y Felipe salió desmedido en su minuto de fama para ser criticado por el aficionado más arraigado. No era momento para el chaval, ni tampoco condiciones. Rivera se equivocó y lo sabe. Sin embargo, aún no ha caído en la fase de nerviosismo.
El míster ya se ha reunido con el director deportivo y ha transmitido sus sensaciones. Paco Belmonte le ha tranquilizado garantizándole --al menos-- dos fichajes en este mercado invernal. Y es que lo peor sería cambiar la dinámica que ha hecho grande a este Lega, sentir que lo que pasó en las cuatro primeras jornadas ya de nada vale. Aún no llegamos a la mitad, pero casi. Pueden ir haciendo sus análisis. Por favor, tengan cuidado. No convendría abonarse a la decapitación.
