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lunes, 26 de marzo de 2012

La redención del Lega


Salió el sol en Butarque, volvieron los goles y el Lega tomó una bocanada de aire. El peso del farolillo rojo apenas ha durado tres días y los de Chema Rico extinguieron su cautividad ante el rival menos esperado: el Tenerife, ése equipo que hace menos de dos años lucía melena por el Bernabéu. Los chicharreros, que habían perdido con el Sanse a mitad de semana, no daban crédito al resurgir local. Se ganó porque se jugó bien. Hubo asociación de conceptos. Tonino, enorme, y el eterno Víctor dieron gloria a los casi 4.000 espectadores que arrimaron el hombro.

Zazo y Ferrán Tacón, viejos conocidos de la afición pepinera, al igual que Aridane --que regresó a la que fue su casa tres meses después-- fueron testigos del convencimiento pepinero. El Lega abrigó su centro del campo con un De Lerma imperial, que fue sustituido porque estaba amonestado, y un Víctor exquisito que dio la razón a la grada con su titularidad. Vicente y Pedro, crema de vainilla. Todo eso que no lucía en Butarque desde los siglos de los siglos, entiéndanme, y que ayer apareció de golpe y porrazo. Sí, lo sigo viendo difícil, pero el sol ha pedido permiso a la lluvia.

Tendrá que concedérselo en Vallecas y en los dos próximos envites en casa, que serán el salvoconducto para quedarse en Segunda 'B'. Final tras final, proclamando mensajes de libertad, renunciando a la teoría del juego rancio como camino más corto para ganar. Creyendo firmemente que, como decía el argentino Dante Panzieri, el fútbol es el arte de lo imprevisto, el arte del engaño. Engañemos también a nuestras conciencias, pero que no se nos vaya la mano, no tendamos a pensar que el Lega se salvará con la gorra.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Las ruinas del Lega

Foto: Javier Sáenz/ElgoldeMadriz

Tardará mucho en borrarse de mi memoria el regocijo de la afición del Getafe tras reírse en la cara de su eterno rival. "El Lega se va a Tercera", esto fue lo más light que se escuchó en el Coliseum el pasado domingo, donde el equipo pepinero perdió por 2-1 en un partido que fue el reflejo del alma, la constatación de los despropósitos, el enésimo ejercicio de desconfianza. Gol en propia meta, penalti fallado y ocasiones a los palos. Sólo Víctor encontró el camino con un golazo en el tramo final.

Dio la sensación que el '21', que entró desde el banquillo, era el único que entendía el significado de un derbi. Él y Mario y Falcón, que se entonaron en tierra maldita, aunque fuese para una derrota más. Mención aparte, la entrega de Pedro Hernández. Pero ni el vídeo de Juan Jiménez, ni las epopeyas romanas, ni los momentos gloriosos sirvieron de acicate a este Lega que está abocándose al abismo. Tendrá que girar la suerte, que mejorar el césped, que aprender de los errores. Eso llevamos diciendo desde la cuarta jornada, pero el despertador suena el 13 de mayo y no hay tiempo para seguir excusándose.

Rico lo sabe y desprende un cierto miedo a no conseguir el objetivo. El lunes habló en Hora Blanquiazul con tono apagado, pero garantizando la permanencia. El sabe lo que tiene que hacer, el equipo, no tanto. El domingo, el Montañeros visita Butarque en el partido más importante del club en las últimas siete campañas. No exagero, la afición del Leganés no merece el escarnio del azulón bobalicón, no merece que le restrieguen sus ruinas. Ahí seguimos peleando.