Foto: udpuertollano.comDerrota en Puertollano. Un 1-0 que castiga las buenas intenciones del Leganés y que le deja, a 22 de febrero, con el rabo entre las piernas y un par de estocadas que no se esperaban. El equipo está mareado, deslavazado, en tierra de nadie. Cuando la afición pepinera apostaba por una carrera de fondo, en la que nuestro sprint final sería expeditivo y experimentado, el cuadro blanquiazul se está quedando sin gasolina antes de lo que marcaba la hoja de ruta.
Los pupilos de Luis Ángel Duque no pudieron imponerse a un conjunto manchego que llegaba a la cita sin tres de sus jugadores básicos (Addison, Honorio y Ballesteros) y que se bastó con diez para mantener la victoria en los últimos 20 minutos en lo que fue, un "pobre partido". La prensa local dijo que el Lega llegó a Puertollano en "plan amigo" y que realizó una "pobre exposición de recursos", algo que prohíbe al Leganés ganar desde hace justo un mes.
Y este es un bagaje --indudablemente-- negativo para un equipo cuya aspiración es el ascenso de categoría. El partido de ayer en Ciudad Real ha tirado por la borda muchas de las ilusiones depositadas en esta temporada. El Leganés está noveno a casi los mismos puntos del segundo clasificado que del descenso. El Lega está 'k.o', fuera de combate. Solo una reacción milagrosa podría cambiar el rumbo de este equipo, que pasó de la tierra prometida... a estar en tierra de nadie.
