El Huesca puso la banderilla. Los pupilos de David Amaral se encargaron de tumbar a un Lega que jugó en El Alcoraz tal y como se encuentra su estado de ánimo: triste. Después de la eliminación copera (y de 120 minutos de esfuerzo) el equipo dio la cara este domingo, pero llegó tarde a su cita con las ocasiones, las mismas que generaba con extrema facilidad en las cinco primeras jornadas de Liga. A buen seguro, la distracción de la Copa, ha pasado una factura demasiado alta.
