lunes, 27 de abril de 2015

El Mirandés retrasa el premio



Parecía una frase hecha la de Garitano cuando se refería a los 50 puntos, pero lo cierto es que van a costar sangre, sudor y lágrimas. Ayer, con nocturnidad y alevosía del mono de los horarios, el Leganés no pasó del empate con el Mirandés (0-0), un equipo que no vino a encerrarse, pero que tampoco tiró cohetes en los últimos metros. Sin un ritmo alto, el cuadro de Carlos Terrazas demostró ser un gran defensor y se llevó lo que quería, sobre todo por el arreón final de los pepineros, en botas del polivalente Rubén Peña, disfrazado de carrilero, y de Chuli, que se pega con Dios y con sus discípulos, aunque ayer no tuviera la puntería que acostumbra.

El empate fue agrio para el espectador, que aguantó --nuevamente por cortesía de la LFP-- hasta última hora del domingo para ver a su Lega. No hubo gol 500 en Segunda, la efeméride se retrasa al menos una semana, y la salvación también. A un sólo paso de la renta suficiente para respirar tranquilo, el Lega debe sumar tres puntos de 21 posibles. Malo será que no gane un partido de los cuatro que le quedan en casa o que obtenga tres empates que terminen por dejar caer la manzana del árbol. Si no, lo hará por su propio peso. Lo mejor de ayer, la versión de Fran Moreno y Carlos Gutiérrez, que volvieron después de muchísimo tiempo al margen.

Osasuna, Sabadell, Barcelona B, Racing y Recreativo se miden entre sí las próximas semanas, al igual que el Lega --que juega con todos a excepción de los cántabros--. La salvación, ya lo saben, es un hecho. El Mirandés sólo hizo que retrasar un objetivo que demuestra su valía cada jornada que pasa. Ahora sólo hace falta un número, esos 50 puntos que hagan cambiar el discurso del entrenador y de la propia plantilla. Valladolid y Las Palmas son los dos próximos retos. ¿Por qué esperar para cerrar la permanencia? ¿Qué mejor que ante dos gallitos de la categoría?  

FOTO: La Liga