miércoles, 24 de junio de 2015

Así pasan los días en Butarque




Lejos queda aquel empate con el Zaragoza en la última jornada de Liga. Parece de otro siglo pensar en el Lega que finalizó con notoriedad en la décima posición. Han pasado dos semanas y ha pasado de todo sin haber pasado nada. Como decía la canción de Serrat, en la que todo pasa y todo queda, parafraseando a Machado, estos 15 días no han sido fáciles en Butarque. Primero, por la incertidumbre que generó la posible salida de Asier Garitano con dirección al Eibar. La ambigüedad del técnico mosqueó al club, pero -tras varias conversaciones- el de Bergara se decidió por no distraer sus miras y afrontar el reto que había aceptado semanas atrás. Es su proyecto, el Lega es como su hijo. El satélite que gira alrededor de su idea de fútbol.

Una idea brillante y eminentemente práctica que debe redefinir sus piezas en el próximo mes. Se fue la plantilla de vacaciones con los deberes cumplidos y su futuro resuelto. A la más que conocida despedida de todos los cedidos --a Chuli se le quiere a toda costa-- se sumó la no continuidad de algunos futbolistas como Álvaro García o Fernando Velasco, toda una sorpresa por su buen rendimiento esta temporada (8 goles y 7 asistencias entre ambos). ¿Fichajes? De momento, naranjas de la china, que dicen en mi barrio. Dos propuestas rechazadas: Ian Mackay (un portero del Racing de Ferrol) y Eddy Silvestre (jugador del Murcia), además de muchos nombres sobre el corchero, pero ninguno de ellos con la chincheta encima. Ya saben, estos días se trata de hablar por hablar.

El encargado de este trabajo, desde hace dos semanas, es Txema Indias, director deportivo proveniente del Toledo, y el nuevo 'Monchi' de los pepineros. Con el 10% de su rendimiento sería suficiente. En cuanto a salidas, ya cerradas antes de afrontar su gestión, las de Diamanká y Marc Bertrán, que pondrán dirección a Zaragoza. El senegalés quedó retratado tras haber firmado su contrato hace tres semanas. Cambios inevitables en un equipo que resulta un caramelito para el resto. Bajos salarios, poca cláusula (la mayoría acababan contrato) y la loable apetencia de crecer en sus carreras profesionales. El aficionado debe olvidar que para los jugadores y el entrenador, el sentimiento de pertenencia nunca será comparable al suyo salvo en contadas excepciones.

Superando este trauma (yo no hace mucho que lo dejé atrás), el Lega continúa dando pasos en su crecimiento. No sólo le crece la ilusión, el orgullo y los abonados, como dice su nuevo spot [a mi gusto, un poco desabrido] sino que también le crece un nuevo césped. La reivindicación de Garitano, al cual le había salido la misma coleta que Pablo Iglesias, tuvo su premio. La patronal le dio luz verde y Butarque lucirá más bonito que nunca. Se cuidará hasta la extenuación y se entrenará en la ciudad deportiva, la cual parece que no tendrá impedimento en crecer tras la victoria del PSOE en las recientes elecciones municipales. 

Por ahí avanza este Leganés, poniendo cimientos muy pesados en el fondo del barco. La presidenta Victoria quiere hacer muy dura la cubierta para recibir bien los golpes. Sabe que este año será mucho más difícil y no hay que escatimar en esfuerzos. Garitano también lo sabe. Un día antes de jugar la última jornada me confesó: "Como no hagamos tres o cuatro cosas bien, el año que viene vamos al hoyo. Y para eso hace falta gastarse dinero. El fútbol está montado así". Parece que Felipe y Victoria están dispuestos a que así sea. El Lega está poniendo las bases no sólo para mantenerse en Segunda, sino para mucho más. Feliz verano,

FOTO: JAVI CARRASCO